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miércoles, 20 de mayo de 2015

China refuerza su influencia en Brasil con inversiones estratégicas

El primer ministro chino, Li Keqiang, y la presidenta de Brasil, Dilma Rousseff, sellaron este martes en Brasilia su alianza económica con una batería de 35 acuerdos millonarios que van desde la construcción de una vía férrea que enlazará Brasil y Perú a la construcción de un complejo siderúrgico en el Norte de Brasil, entre otras cosas. Brasilia es la primera etapa de un viaje que el primer ministro chino llevará a cabo por varios países latinoamericanos, donde la inversión —y la influencia— china cada vez es más patente.Tras Brasil, Li Keqiang se desplazará a Colombia, Perú y Chile.
China es el principal socio económico brasileño, tras haber superado hace años a Estados Unidos. Y eso quedó patente este martes en Brasilia, donde el primer ministro chino y Dilma Rousseff certificaron esta relación especial con un paquete de inversiones chinas en territorio brasileño. Las cifras son contundentes y hablan del poder de la inagotable chequera china para tejer alianzas y ganar poder e influencia en esta área del mundo: acuerdos por valor de 47.500 millones de euros en los sectores comerciales, financieros y de infraestructuras, incluidas carreteras, líneas de alta tensión eléctricas y obras en minas.
El proyecto estrella, de cualquier forma, es la línea férrea, construida con capital chino, que unirá el océano Pacífico con el Atlántico, acabando en la costa peruana. “Atravesará nuestro país de oeste a este, pasando por los Andes, hasta llegar a los puertos peruanos”, anunció Rousseff. Con todo, la mega-obra se encuentra en un estadio embrionario, en lo que los especialistas denominan “estudio de viabilidad”, pero tanto Rousseff como Li Keqiang se refirieron a él como una realidad articulada y cierta.
China anunció también que llevará a cabo en Brasil acuerdos de colaboración y préstamos con la petrolera brasileña Petrobras, actualmente envuelta en una trama de corrupción política que la hunde en la desconfianza, por valor de 6.290 millones de dólares, un signo claro de apoyo a Rousseff. El dinero chino también servirá para la compra de barcos que transporten hierro (uno de los materiales que más adquiere China de Brasil, junto con la soja).
Otro importante apartado es la compra de 22 aviones de Embraer por parte de la compañía china Tianjin Airlines, por un valor aproximado de 1.100 millones de dólares. Es el primer tramo de un acuerdo que contempla la venta de 60 aparatos.
Desde Brasil, Li Keqiang viaja a Bogotá, para desplazarse después a Lima y posteriormente a Santiago de Chile. Pekín sigue así afianzándose en Latinoamérica.“En un escenario de difícil recuperación global, la cooperación mutua entre China y Brasil va a proporcionar el desarrollo de las economías emergentes y, por consecuencia, el de la economía mundial”, aseguró el primer ministro chino. Rousseff, por su parte,vapuleada en las encuestas debido a una crisis económica que sume a Brasil en el crecimiento nimiocuando no en la recesión, añadió que los acuerdos firmados este martes van a profundizar aún más la relación ya de por sí estrecha entre las dos naciones.
“China está comprometida en diversificar el comercio con los países latinoamericanos y a importar productos de mayor valor añadido. Esperamos que los países latinoamericanos, por su parte, especialmente Brasil, Colombia, Perú y Chile, puedan también exportar más productos que satisfagan el mercado chino”, aseguró recientemente el viceministro de Comercio, Tong Daichi.
EL PAIS