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martes, 26 de julio de 2011

El sarampión, la rubéola y la paperas pueden prevenirse con una inyección

La vacunación es el mecanismo más seguro y eficaz para evitar los brotes de enfermedades prevenibles. Aún cuando en la actualidad no existen brotes de sarampión, rubéola o parotiditis (paperas), es necesario que todas las personas tengan en su registro la colocación de la vacuna que previene estas tres patologías: la trivalente viral. La recomendación es iniciar la inmunización durante la infancia y reforzarla en la adultez.

Aunque está incluida en el Programa Ampliado de Inmunizaciones (PAI) del Ministerio del Poder Popular Para la Salud, en la actualidad no existen estadísticas de la cobertura vacunal de la trivalente viral de acuerdo a la información suministrada por la cátedra de Salud Pública de la Universidad Central de Venezuela. El pediatra Huníades Urbina-Medina aclaró que ninguna de estas tres enfermedades se considera endémica en Venezuela.

“Es importante informarle a todos aquellos viajeros que tienen planeado trasladarse a Europa que existe una epidemia de sarampión en España, Francia, Italia, Bélgica, Holanda e Inglaterra. Por ello, quien vaya a visitar alguno de los lugares mencionados debe prever si se encuentra vacunado”, apuntó el especialista.

Por lo general, la primera dosis de la vacuna trivalente viral se coloca entre los 12 y 15 meses de edad, posteriormente se realiza un refuerzo a los cuatro o seis años. De esta manera, el niño queda completamente inmunizado de desarrollar sarampión, rubéola o parotiditis, y en caso que manifieste alguna de estas enfermedades, sería en menor magnitud.

La reacción de cada persona inmediatamente después de la vacunación dependerá de su nivel de sensibilidad. El doctor Urbina-Medina comentó que algunos pacientes pueden presentan efectos secundarios como: dolor y endurecimiento en el sitio donde se colocó la inyección, cuadro de malestar general leve y pasajero, entre otros.

No obstante, el especialista hizo hincapié en que esta inmunización es segura y ninguna de las reacciones que puedan generarse va a ser mayores que si se sufriera a alguna de estas enfermedades. Por ello, considera de suma importancia que todos los padres y cuidadores de niños mantengan al día el calendario de vacunaciones, tanto para los infantes como para ellos mismos.