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lunes, 15 de diciembre de 2014

Adiós a la cicatriz del cáncer de mama

Antes de someterse a una mastectomía tras un tratamiento por un cáncer de mama las mujeres deben saber qué posibilidades hay para la reconstrucción mamaria. Y, según la Asociación Española Contra el Cáncer (aecc) y la Sociedad Española de Cirugía Plástica, Reparadora y Estética (SECPRE), solo el 60% de las mujeres son informadas adecuadamente.
En España se diagnostican anualmente unos 25.000 casos de cáncer de mama al año, de los que, según estimaciones de la SECPRE, algo más del 64% acaba en una mastectomía (unas 16.000 mujeres). Sólo el 30% de estas mujeres, unas 4.800, son operadas para la reconstrucción mamaria y, de ellas, únicamente el 40% (1.920 mujeres), de forma inmediata, es decir, en la misma intervención en la que se les extirpan las mamas.

Desinformación

Pulse para ver el videoLa desinformación es pues la principal causa por la que en España únicamente el 30% de las mujeres con mastectomía se reconstruya las mamás y de que, de estás, solo al 40% lo haga de forma inmediata, es decir, en la misma intervención en la que se les extirpan las mamas. Y, pese a que esta técnica se encuentra incluida en casi todos los protocolos de actuación de los hospitales para el tratamiento del cáncer de mama en España, solo el 60% de las mujeres son informadas sobre la opción de la reconstrucción mamaria.
Y las opciones son, según la Secpre, tres: la no reconstrucción, la reconstrucción diferida y la reconstrucción inmediata. La primera suele presentarse en pacientes que toman la decisión personal de no reconstruirse las mamas o en mujeres cuyos médicos desestiman tal posibilidad por tratarse de tumores avanzados o por conllevar su tratamiento algún coadyuvante, como la quimioterapia o la radioterapia.
La decisión de no reconstruirse el pecho suele ser adoptada por mujeres que o no desean hacerlo o sus médicos lo desestiman por tratarse de tumores avanzados o que conllevan un tratamiento con algún coadyuvante, como la quimioterapia o la radioterapia. Los motivos más habituales para posponerla son la decisión personal de no desear más intervenciones que la estrictamente necesaria para tratar su enfermedad, la posibilidad de que su caso requiera de técnicas muy complejas de reconstrucción que aconsejen retrasarla o la presencia de problemas médicos asociados, como obesidad o hipertensión graves. Los expertos también denuncian que las listas de espera disuaden en ocasiones a las pacientes de optar por la reconstrucción.

Menos agresiva

Desde la Secpre se insiste en que la técnica de reconstrucción inmediata es la más adecuada para las mujeres que no presenten complicaciones como las citadas, afortunadamente la mayoría. Y ello porque, explica Marta García Redondo, «al efectuarse la mastectomía y la reconstrucción en el transcurso de una misma intervención, ésta resulta menos agresiva desde el punto de vista quirúrgico, a lo que se añaden unos beneficios psicológicos y de autoestima evidentes, ya que las pacientes no se ven en ningún momento sin la mama o mamas extirpadas, lo que contribuye a su recuperación y posterior seguimiento».
Desde hace años, la SECPRE trabaja en pro de la creación de una vía clínica de cáncer de mama que unifique los protocolos de actuación sobre esta enfermedad en todos los hospitales y comunidades autónomas, incluyendo el suministro de información veraz y rigurosa sobre las opciones de reconstrucción a todas las pacientes y la garantía de que esta intervención es realizada siempre por un cirujano plástico, sea del propio centro donde se practica la mastectomía o, de no contar en plantilla con este especialista, derivando a la paciente a otro hospital

Según Patrizia Bressanello, psicóloga del servicio Infocáncer de la aecc, «en cualquier caso, lo más importante es que la mujer diagnosticada de cáncer de mama disponga de información rigurosa sobre los tratamientos más adecuados a su caso, incluidas las opciones para una reconstrucción mamaria, con el fin de que pueda participar activamente en el proceso de tratamiento. En los casos en los que esté recomendado, la mujer debe tener la posibilidad de ser reconstruida en la misma intervención quirúrgica en la que se le realiza la mastectomía, lo que ayudaría a reducir el impacto negativo de este tipo de intervención y a mejorar la calidad de vida de la paciente».ABC