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jueves, 19 de diciembre de 2013

Presidente de Irán no ha podido levantar prohibición del uso de Facebook en ese país

Presidente de Irán no ha podido levantar prohibición del uso de Facebook en ese país
El presidente iraní, Hasán Rohaní, está perdiendo, de momento, la batalla con los sectores más conservadores del régimen para permitir el uso de Facebook y otras redes sociales, a las que solo se puede acceder desde el país a través de proxies. 

Cuatro meses después de llegar al poder, el moderado Rohaní no ha conseguido cumplir una de las promesas electorales que, desde fuera, podría parecer fácil para un jefe de Estado. 

Su gobierno se ha manifestado repetidamente a favor del levantamiento de la prohibición, impuesta tras las protestas que siguieron en 2009 a la polémica reelección de Mahmud Ahmadineyad, que la oposición consideró fraudulenta y contestó con manifestaciones multitudinarias duramente reprimidas por la milicia basiyí y los cuerpos de seguridad iraníes. 

El ministro de Cultura y Orientación Islámica, Ali Janati, se declaró recientemente a favor de permitir el uso de las redes sociales e incluso reconoció públicamente tener una cuenta en Facebook algo que, señaló, "no supone ningún crimen", informó el digital Al Monitor. 

De la misma opinión es el usuario de Facebook y tuitero más prominente de Irán: el titular de la cartera de Exteriores, Mohamed Yavaz Zarif, quien cuenta con cerca de 800 mil seguidores en Facebook y más de 100 mil en Twitter y usa, habitualmente, esas redes para comunicarse con los ciudadanos, lo que le ha valido las críticas de los sectores más radicales. 

A principios de este mes, el jefe de la Policía iraní, Esmaeil Ahmadi Moqadam, amonestó públicamente a los altos cargos iraníes por el uso de Facebook, criticó a los que "han cruzado poco a poco las líneas rojas y entran en un espacio prohibido para los ciudadanos" y les instó a "respetar las restricciones", informó el diario Ebtekar. 

En la calle, la demanda social es clara, sobre todo entre los jóvenes urbanos, pero también está implícita en el mundo rural que eligió a Rohaní y sus propuestas de cambio con mayoría absoluta. 

"Tiene que abrirse Facebook. Las autoridades tienen un miedo absurdo con este tema", dijo a Efe un joven escritor de Teherán que opina que "es responsabilidad de los gobiernos poner freno al sector más tradicional que tiene demasiada influencia en la sociedad". 

La censura, además, parece ser que tampoco tiene un gran efecto: según datos difundidos recientemente por el diario Etemaad, alrededor de 17 millones de iraníes utilizan de forma habitual redes sociales en Internet. 

El rotativo asegura que "no se llegará a ningún resultado" imponiendo restricciones en la web, que son fácilmente salvables con programas anti-filtros o VPN. 

"En Teherán, todo el que quiere tiene Facebook. Pero hay que abrirlo con proxies y hay gente que tiene miedo, porque si lo usas ya estás haciendo algo contrario a la ley", señaló a Efe el joven Reza, quien trabaja para una empresa europea en ese país. 

"La gente está harta de las restricciones, es imprescindible abrir las redes sociales al público", agregó. 

El Gobierno de Rohaní se inclina en ese sentido. El presidente reitera a menudo que las limitaciones a las libertades personales deben ser "el mínimo" necesario y su vicepresidente, Masumeh Ebtekar, declaró esta semana que la libertad de expresión es "tan necesaria para el país como la energía". 

Pero la guerra parece de momento perdida o, al menos, en punto muerto a favor de los que quieren mantener el estatus quo, que supone prohibir el acceso a más de cinco millones de páginas, desde redes sociales a webs de información (incluida la CNN, BBC y webs iraníes reformistas), páginas de entidades bancarias, o canales de intercambio de vídeos (youtube) o fotografías (pinterest). 

Abdol Samad Khorramabadi, uno de los responsables de decidir qué contenidos se deben vetar, señaló esta semana a la agencia local Fars que Facebook, al que denomina "web de espionaje sionista", seguirá estando prohibido porque esa red social fue clave para organizar las revueltas de 2009, que el régimen consideró un acto de sedición y traición impulsado desde el extranjero. 

El coronel de la Policía Moral, Masoud Zahedian, advertía por su parte a la población de que "la Policía está presente en internet y controla espacios como Facebook, Instagram, Wechat y otra redes similares", según él con el fin de evitar que los ciudadanos se vean atrapados "en redes de corrupción y prostitución". 

La semana pasada, Seyed Ali Taheri, portavoz de la Comisión de Cultura del Parlamento iraní (Mayles) también dirigió su discurso contra Facebook en una entrevista en la que consideró esa red social "una herramienta para espiar y buscar un cambio de régimen". 

"En 2009 vimos como el enemigo usó ampliamente Facebook y Twitter para ayudar y organizar a los sedicionistas", afirmó, en una advertencia sobre los peligros que alberga volver a permitir el libre acceso. 

Si la nueva Administración desea cambiar las normas existentes y levantar la prohibición, aseguró el diputado, "tendrá que justificar sus motivos". 

Comparte su opinión el portavoz del Ministerio de Justicia, Mohsen Ejei, que no se quedó corto y acusó a Facebook de ser "un espacio criminal". 

Dada la dureza de las declaraciones, parece que Rohaní tendrá muy difícil convencer a estos sectores de la necesidad de legalizar en Irán el uso de redes que se han convertido en todo el mundo en un importante instrumento de comunicación.EFE