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sábado, 12 de febrero de 2011

CIENCIA Y TECNOLOGIA

AFP: Internet hace famoso pero también puede traer complicaciones

Aquellos que pensaron que internet preserva el anonimato que le pregunten a Christopher Lee, un congresista de Estados Unidos que renunció esta semana.
Republicano y casado, Lee seguramente pensó que la famosa sección de encuentros de Craigslist era el vehículo perfecto para una aventura clandestina.
Después se enteró de que su retrato sacando músculos había sido filtrado al sitio de rumores y chimentos Gawker.com, lo cual lo condujo directamente a la infamia y le costó su carrera política.
En sus primeros tiempos, internet parecía ser un mundo virtual paralelo donde todo era posible. Ahora no sólo tiene menos privacidad que el mundo real sino que es implacable.
"El microscopio es accesible al público de un teatro virtual, y uno va a vivir bajo ese microscopio", dice Michael Fertik, que dirige Reputation.com, que ayuda a la gente a manejar su imagen online.
Ese "microscopio" es asombroso por su poder, y se posa sobre cualquier cosa, desde un simple comentario en un "blog", en la red Facebook, pedidos de comida o las palabras utilizadas en los buscadores.
Fertik resumió lo que una persona promedio revela usualmente online: "sus preferencias musicales, quiénes son sus amigos, donde viaja, los sitios internet que visita, cuáles son sus problemas de salud, lo que come, qué ejercicios hace, que ropa se pone, los nombres de sus familiares y su afiliación política".
Y eso sin contar las fotos en estado de ebriedad, referencias sexuales, diálogos online y otros excesos que las herramientas de internet como Facebook, Flickr, YouTube, Twitter y otros están alentando.
La creciente realidad es que lejos de poder esconderse detrás de seudónimos, entrar a internet se parece más a salir a la calle y ponerse a gritar. La conversación privada alrededor del dispensador de agua de la oficina, se ha vuelto global.
Y lo más preocupante de todo, dicen los expertos, es que además de ser un archivo en constante expansión, convierte al pasado en algo permanente.
"Actualmente no hay tecla de 'borrar' para internet", dice Fertik.
Una aplicación para el IPhone denominada "Date Check" permite verificar los antecedentes penales y las propiedades de su interlocutor en una primera cita amorosa.
La imposibilidad de escapar de su pasado anuncia una era complicada, explica Viktor Mayer-Schoenberger, un ciberespecialista del Oxford Internet Institute.
"Creo que es una crisis existencial", dice, "porque para poder perdonar, también necesitamos olvidar".
Y para todos los jóvenes adictos a internet, la venganza de la web apenas ha comenzado. Esperan a aspirar a empleos delicados o cargos políticos dentro de una década, como lo hizo el año pasado la candidata al Congreso Krystal Ball que se vio perjudicada por la existencia de fotos consideradas comprometedoras en internet.
"Estamos subestimando el problema, porque el problema se manifiesta mucho más tarde que cuando compartimos la información", dice Mayer-Schoneberger.
El fundador de Facebook Mark Zuckerberg dijo que la sociedad terminará adaptándose y encontrando el camino para convivir con el fenómeno.
"La gente no sólo está cada vez más confortable compartiendo más información de distinto tipo, sino que lo hace más abiertamente y con más gente", dice Zuckerberg. "Esa norma social es simplemente algo que ha evolucionado con el paso del tiempo", agrega.
La empresa de Fertik puede intentar limpiar la historia en internet de un cliente, borrando algunos comentarios indeseables y destacando información más positiva para que una primera búsqueda a partir de Google sea más positiva.
Pero advierte que los criterios también evolucionan. "Algunos dicen que la cultura está cambiando. Es cierto que una foto de alguien tomando alcohol puede no importar dentro de 30 años", dice Fertik. "Pero habrá algo que importe y que hoy ni cuenta", agrega.

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