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miércoles, 1 de mayo de 2013

El Papa Francisco condenó las condiciones de trabajo en Bangladesh como “trabajo esclavo”

– Reuters).- El Papa Francisco condenó el miércoles las condiciones laborales de las personas que murieron en el colapso de una fábrica en Bangladesh como “trabajo esclavo”, diciendo que salarios injustos y la desenfrenada búsqueda por ganancias iban “en contra de Dios”.
Sus palabras fueron las más duras hasta el momento sobre los derechos de los trabajadores desde que fue electo el 13 de marzo, y otra señal de que el ex arzobispo de Buenos Aires está decidido a hacer del tema de la justicia social un puntal de su pontificado.
“Vivir con 38 euros (50 dólares) al mes, eso era el salario de estas personas que murieron. Eso se llama trabajo esclavo”, dijo el Papa en un su misa personal de la mañana realizada en su residencia, informó Radio del Vaticano.
La cifra de muertos en el derrumbe ocurrido la semana pasada en un edificio construido ilegalmente en el suburbio comercial de Savar en Daca aumentó el miércoles a 411 y unas 40 víctimas sin identificar fueron enterradas.
El Papa, hablando el 1 de mayo en el Día Internacional del Trabajo, dijo: “No pagar un salario justo, no dar trabajo sólo porque se tienen en cuenta los resultados financieros, los presupuestos de las compañías, porque sólo se buscan las ganancias, eso va en contra de Dios“.
“Hoy en el mundo existe esta esclavitud que es cometida con lo más hermoso que Dios le ha dado al hombre: la capacidad de crear, de trabajar, de ganar su salario con dignidad”, dijo el Papa.Francisco, el excardenal Jorge Bergoglio de Argentina, dijo que había muchas personas en el mundo viviendo en condiciones de esclavitud laboral.
“La dignidad no se logra con poder, con dinero, con cultura ¡no! La dignidad se logra con trabajo. Los sistemas sociales, políticos y económicos han hecho una elección que significa explotar al individuo”, aseveró.
Las exportaciones de ropa de Bangladesh se han convertido en una industria de 19.000 millones de dólares anuales, ayudadas por el acceso libre de impuestos que les ofrecen países occidentales y sus bajos salarios, enviando un 60 por ciento de su producción a Europa, donde la tragedia ha generado cuestionamientos sobre el costo humano del vestuario barato.
Luego, en su audiencia pública en la plaza de San Pedro, el Papa retomó el tema de los derechos de los trabajadores pero no mencionó la tragedia de Bangladesh.
“El trabajo es fundamental para la dignidad de una persona. Pienso en cuántas personas, y no sólo los jóvenes, están desempleados, muchas veces a causa de una concepción económica de la sociedad, que busca las ganancias egoístas, más allá de los parámetros de la justicia social”, afirmó ante miles de personas.
En ese discurso, pidió a los gobiernos a abordar el alto desempleo y eliminar el trabajo esclavo asociado con el tráfico de personas.
La Organización Internacional del Trabajo (OIT) estima que casi 21 millones de personas en todo el mundo son víctimas de esclavitud o trabajo forzado. Casi la mitad serían víctimas de tráfico, ya sea a través de fronteras o dentro de sus propios países.
En Italia y otras partes de Europa Occidental, muchas mujeres jóvenes de Africa y el este de Europa son víctimas del tráfico de personas y obligadas a trabajar como prostitutas en grandes ciudades.