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martes, 14 de abril de 2015

Tres proyectos españoles entre los ganadores del Premio Unión Europea de Patrimonio Cultural / Premios Europa Nostra 2015

La Catedral de Tarazona, El Valle Salado de Añana (Álava) y el paisaje cultural de las cuencas mineras de Asturias son los tres proyectos españoles que han sido galardonados con el Premio Unión Europea de Patrimonio Cultural / Premios Europa Nostra, otorgado por la Comisión Europea y Europa Nostra, la Federación Europea de ONGs relacionadas con el Patrimonio, presidida por Plácido Domingo.

“El Patrimonio Cultural es uno de los activos más valiosos de Europa. Nos proporciona incontables beneficios culturales, económicos, sociales y ambientales. Quisiera felicitar a los ganadores de este año, que son un ejemplo perfecto de lo que los europeos podemos hacer por nuestro patrimonio, pero también por nuestra identidad europea. Tenemos que continuar trabajando juntos para ayudar a las comunidades y a los ciudadanos a amar su patrimonio, convertirlo en parte de nuestra vida diaria y conservarlo para las generaciones futuras,” afirma el Comisario Navracsics.

"Los ganadores de este año son ejemplos muy importantes de creatividad e innovación en el trabajo por el Patrimonio Cultural Europeo. También demuestran que a Europa y sus ciudadanos les importa el Patrimonio. Confiamos en que, bajo la dirección del Presidente Juncker y del Comisario Navracsics, la estrategia de la Unión Europea para una aproximación conjunta al Patrimonio Cultural  se siga desarrollando,” añadió  Plácido Domingo.
 
Contexto
La ceremonia de entrega de los premios tendrá lugar el 11 de junio en el Ayuntamiento de Oslo.  En este acto, siete de los galardonados serán proclamados ganadores del Gran Premio, dotado con 10.000 euros para cada uno de ellos y, además, uno de ellos recibirá el Premio del Público, elegido por votación a través de la página web de Europa Nostra. 
 
En esta ocasión, jurados especializados, compuestos por expertos independientes de toda Europa, han otorgados 28 premios, seleccionados entre 263 proyectos presentados por organizaciones y particulares de 29 países, en las cuatro categorías convocadas: 1) conservación; 2) investigación y digitalización; 3) dedicación especial al patrimonio; y 4) educación, formación y sensibilización.

El Premio UE de Patrimonio Cultural / Premios Europa Nostra fue creado en 2002 por la Comisión Europea y Europa Nostra.  Este Premio reconoce y fomenta las mejores prácticas relacionadas con la conservación del patrimonio, su gestión, investigación, educación y comunicación. De esta manera, acerca el patrimonio cultural a los ciudadanos europeos y contribuye a reforzar su reconocimiento como un recurso estratégico para la sociedad y economía europeas. Un total de 415 realizaciones han sido premiadas en los últimos 13 años.
 
Más información y contactos para prensa: ver comunicado completo adjunto, en pdf
 
Los Galardonados Españoles
La Catedral de Tarazona está situada en la provincial de Zaragoza. Su arquitectura tiene elementos góticos y mudéjares. Su construcción se inició en el siglo XII en estilo gótico francés y fue consagrada en 1232. La catedral estaba situada extramuros, algo poco frecuente, lo que quizás se puede atribuir al hecho de que, en ese lugar, hubo una antigua iglesia mozárabe.

En 1982, fue necesario cerrar la catedral debido a importantes problemas estructurales. Se redactó un Plan Director que estableció las bases para su consolidación, conservación, investigación y gestión, dando lugar a su reapertura parcial después de casi 30 años. No sólo se ha logrado salvar este edificio monumental sino que, en los trabajos, han aparecido restos muy importantes de época romana y visigótica, los cuales serán integrados en la recuperación de todo su entorno que también ha sido acometido.
“El Jurado consideró que lo más importante de este proyecto de restauración es el detallado y exhaustivo Plan Director, diseñado para su ejecución por fases. También constituye un excelente ejemplo de colaboración institucional entre el Obispado de Tarazona, el Ministerio de Educación, Cultura y Deporte, el Gobierno de Aragón y el Instituto del Patrimonio Histórico Español. El Jurado destacó la participación de un numeroso grupo de profesionales en los trabajos de rehabilitación.”
 
El Valle Salado se encuentra en la localidad de Salinas de Añana en la provincia de Álava. Tiene una extensión de 13 hectáreas y constituye un paisaje salino único. Una reciente investigación arqueológica señala que en este valle se ha venido produciendo sal, de forma ininterrumpida, durante 6.500 años. El Valle Salado destaca por su impresionante estructura de terrazas escalonadas construidas con piedra, madera y arcilla, con canalizaciones de madera que conducen el agua salada por gravedad desde los manantiales a los pozos, así como por sus almacenes de sal y la riqueza de su biodiversidad salina.

La caída de la producción durante el siglo XX motivó un deterioro de este paisaje cultural. Pero, en la actualidad, el valle es el centro de un proceso de recuperación que incluye no sólo el paisaje, sino también la arquitectura, la industria salina y sus tradiciones. Los objetivos de este proceso han sido preservar las especiales características de este paisaje para asegurar su sostenibilidad; continuar produciendo esta sal de Añana, de gran calidad, usando las técnicas tradicionales, manteniendo la antigua experiencia de los trabajadores de la sal y llevar a cabo con su apertura al público una serie de iniciativas culturales que se están convirtiendo en un factor muy importante para el desarrollo social, económico y turístico de la región.

“Al Jurado le impresionó la magnitud de este proyecto que afecta no sólo al paisaje del valle, sino también a la economía de sus habitantes, lo que ha supuesto la recuperación de una industria que ha estado en activo desde tiempos remotos hasta épocas muy  recientes. El Jurado señaló también que la exportación de la sal ha hecho que este valle sea conocido en las cocinas más prestigiosas no sólo del País Vasco, sino a nivel internacional.”
Esta publicación se basa en un importante proyecto de investigación sobre la experiencia de un cambio muy rápido en un entorno especial. Ofrece una nueva mirada de los paisajes culturales surgidos a consecuencia de la actividad minera. Estos paisajes, sometidos a un fuerte proceso de industrialización, se han visto sensiblemente alterados en un breve periodo de tiempo. En pocas décadas, han pasado de ser unos valles naturales de estructuras económicas y sociales de carácter rural a incorporar en su seno pujantes aglomeraciones urbanas de inesperada intensidad. Esto ha propiciado la aparición de modelos edificativos profundamente heterodoxos. Se trata de arquitecturas híbridas, artefactos mutantes que hoy en día son capaces de ofrecer interesantes lecciones arquitectónicas. Esta obra trae a primera plana la dificultad de gestionar este entorno en una era post-industrial.
 
“El Jurado quedó muy impresionado con esta publicación, focalizada en la historia de un paisaje complejo y desorganizado. Proporciona también ejemplos para muchas otras zonas de Europa que han sufrido cambios similares como resultado de una industrialización rápida y falta de planeamiento, seguida por una brusca caída. El sentimiento de una doble pérdida, primero de una idílica zona rural y, después, de una gran prosperidad industrial queda positivamente reflejado en este libro como una celebración de la riqueza de la diversidad arquitectónica.”
UE