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jueves, 14 de agosto de 2014

Muerte de Eduardo Campos provoca giro radical en escenario electoral en Brasil

(Brasilia, 14 de agosto. AFP).- La muerte en un accidente aéreo del candidato socialista a la presidencia de Brasil Eduardo Campos provoca un giro radical en la campaña para las presidenciales de octubre, ante la eventualidad de que lo sustituya la popular ambientalista Marina Silva, su candidata a vice.
“El fallecimiento de Campos crea un elemento nuevo, triste y emocional, en una campaña que estaba muy distante del elector; la muy posible elección de Marina Silva como su sustituta cambia mucho las cosas, porque entraría en juego una candidata muy competitiva“, dijo a la AFP el analista político André César, de la consultora Prospectiva.
Campos, de 49 años, murió el miércoles al estrellarse el jet en el que viajaba en la ciudad de Santos, en el estado de Sao Paulo.
“La presencia de Marina en la carrera electoral trae desafíos importantes para los dos principales candidatos (la presidenta Dilma Rousseff y el senador socialdemócrata Aecio Neves): crea una tercera vía que puede crecer muy rápidamente“, sostuvo el economista jefe de Gradual Investimentos, André Perfeito.
Marina Silva, exministra de Medio Ambiente de 56 años, fue la revelación de las presidenciales en 2010, cuando con el minúsculo Partido Verde fue la tercera candidata más votada y conquistó casi un 20% de los votos.
Con su sorprendente alianza con la ambientalista, el socialista Campos, tercero en las encuestas, proponía una tercera vía alternativa al Partido de los Trabajadores (PT) de Rousseff y a la Socialdemocracia Brasileña (PSDB) de Neves, que se alternaron en el poder en los últimos 20 años.

Marina, como Lula de falda

Silva fue criada en una comunidad de recolectores de caucho en plena Amazonía, recién se alfabetizó a los 16 años y fue compañera de lucha del mítico líder amazónico Chico Mendes, asesinado en 1988.
“Marina Silva es muy carismática: parece una Lula de falda, y eso la hace congregar a muchos sectores diferentes de la sociedad brasileña”, declaró a la AFP el politólogo de la Universidad de Brasilia Lucio Renno, comparándola con el exmandatario Luiz Inacio Lula da Silva (2003-2010).
“La elección se tornó todavía más indefinida: si Marina Silva es candidata aumenta la posibilidad de un segundo turno, que ella o Neves disputarían con Rousseff; y sin Marina, aumenta la posibilidad de victoria de la presidenta en la primera vuelta”, dijo a la AFP Ricardo Ribeiro, analista de MCM Consultores.
Una encuesta de abril pasado señalaba que si la ambientalista fuese candidata a la presidencia estaría segunda en la intención de voto, con 27%, contra 39% de Dilma Rousseff.

Una decisión rápida

Los analistas coinciden: el Partido Socialista Brasileño (PSB) tendrá que decidir a toda velocidad quien será su candidato, ya que el martes próximo comienza oficialmente la campaña electoral, con la televisión exhibiendo la propaganda de los candidatos y los electores tomando partido.
Sólo que no es una decisión fácil, ya que “Marina es una forastera en el Partido Socialista”, donde muchos criticaron esa alianza de Campos con la ambientalista, evangélica y profundamente religiosa, sostuvo Ribeiro.
“El PSB está dividido, pero el partido no tiene mucha elección, porque en la política lo importante es alcanzar el poder, y ella es la única alternativa con posibilidades”, dijo César, de Prospectiva.
Tras la muerte de Campos, la legislación da 10 días al partido para definir un nuevo candidato o retirar la candidatura.
Destrozados por la muerte del candidato, simpático, afable y con una excelente relación con todos los políticos brasileños, líderes del PSB indicaron que la decisión no será inmediata.
“Pensemos en eso un poco más adelante, estamos todos muy tristes, consternados”, dijo el diputado Marcio França, presidente del PSB en Sao Paulo.
Demacrada y visiblemente emocionada, Marina Silva elogió a su compañero de fórmula y dijo que ambos trabajaron con “la esperanza de un mundo mejor, más justo”, en una breve declaración a los periodistas.
La muerte inesperada de Campos conmocionó a Brasil y llevó a Rousseff y a Neves a suspender por unos días la campaña. La presidenta declaró tres días de duelo.
La repercusión fue también grande fuera del país, con muchos inversionistas cautelosos ante unas elecciones cuyo resultado parece más incierto.

Identificar restos del candidato brasileño muerto demorará dos o tres días

La identificación de los restos del candidato socialista demorará al menos entre “dos o tres días”, informaron hoy fuentes oficiales.
Campos, quien estaba tercero en las encuestas de cara a las elecciones de octubre próximo, con una intención de voto de un 10 %, murió junto a otras seis personas cuando un avión ejecutivo en el que se desplazaba para uno de sus actos de campaña se estrelló sobre unas casas en la ciudad de Santos, a 70 kilómetros de Sao Paulo.
El accidente ocurrió en medio de un fuerte temporal y el impacto fue tal que el aparato quedó totalmente destruido y los destrozos se regaron en un radio de unos 200 metros.
Los bomberos informaron que han podido localizar restos de los cuerpos de Campos y los otros ocupantes, pero que su identificación dependerá de exámenes de ADN que ya han comenzado a realizarse en el Instituto Médico Legal de Sao Paulo.
El comisario Aldo Galleano, a cargo de la investigación del desastre, dijo hoy a periodistas que identificar los restos demorará “dos o tres días”, aunque aclaró que no existe un plazo determinado.
“Todo dependerá del estado del material genético recuperado”, explicó el portavoz policial, quien agregó que se han solicitado muestras a los familiares de todas las víctimas a fin de realizar las necesarias comparaciones.
La muerte de Campos ha llevado a otros de los diez candidatos a la Presidencia a suspender sus campañas, mientras se espera por el sepelio del líder del Partido Socialista Brasileño (PSB).
Entre quienes han dejado en suspenso sus actividades de campaña están la presidenta Dilma Rousseff, que aspira a la reelección, y su principal rival, el socialdemócrata Aécio Neves.
Tras la trágica muerte de Campos, el PSB tiene un plazo de diez días, que vence el próximo día 23, para definir si presentará otro candidato a la Presidencia, una decisión que algunos dirigentes del partido han dicho que sólo se tomará tras los funerales.
Sin embargo, tanto la prensa como todos los analistas políticos coinciden en que los socialistas postularán a la ecologista Marina Silva, quien era compañera de fórmula de Campos como candidata a la vicepresidencia.
Silva se afilió al PSB en septiembre del año pasado, después de que no pudo formalizar a tiempo la creación de un nuevo partido para intentar llegar al poder, tras quedar tercera en las elecciones de 2010 con casi un 20 % de los votos.
Hasta ahora, las encuestas le atribuían a Rousseff una intención de voto cercana al 40 %, frente al 23 % que obtendría Neves, por lo que Campos, con un 10 %, se presentaba como el fiel de la balanza en una hipotética segunda vuelta entre los dos primeros.