Lo Último

.

.

sábado, 7 de julio de 2012

Libia realiza primeras elecciones nacionales tras varias décadas de dictadura de Muamar Gadafi


Los libios acudieron este sábado a las urnas para votar en las primeras elecciones nacionales tras varias décadas de dictadura de Muamar Gadafi, muerto en 2011, en una jornada histórica marcada por un ataque mortífero y operaciones de sabotaje de militantes autonomistas del este del país.


Ocho meses después del final del conflicto armado que provocó la caída y luego la muerte de Gadafi, unos 2,7 millones de electores estaban convocados para elegir a los cerca de 200 miembros del llamado Congreso Nacional General, una asamblea de transición en la que los islamistas esperan tener el mismo buen resultado que sus vecinos de Túnez y Egipto.



Esta jornada histórica quedó no obstante marcada por la muerte de una persona en Ajdabiya, en el este del país, cuando unos desconocidos dispararon cerca de un colegio electoral, según un responsable.



El jefe de la Comisión Electoral, Nuri al Abbar, afirmó que 1,2 millones de personas habían votado a las 16H00 locales (14H00 GMT), es decir un 40% del padrón electoral, y dijo que esperaba "una afluencia mucho más importante" antes del cierre de las urnas.



Hacia las 20H00 los centros de votación comenzaron a cerrar en Trípoli y en Bengasi (este), foco de la revolución, constató la AFP.



Al final de la tarde indicó que el 98% de los colegios electorales funcionaban normalmente. Poco antes había anunciado que un centenar de ellos, sobre un total de 1.554, no pudieron abrir por actos de sabotaje, sobre todo en el este del país.



El viceministro de Interior, Omar al Jadhraui, aseguró que las autoridades controlaban la situación en esa región.



Los resultados preliminares deberían ser anunciados "a partir del lunes o martes", dijo la comisión.



En Trípoli y en Bengasi, los colegios electorales vieron pasar una multitud de electores contentos de poder participar en los primeros comicios nacionales tras más de cuatro décadas de reino de Gadafi.



"Mi alegría es indescriptible. Es un día histórico", dijo Fawziya Omran, de 40 años, mientras esperaba delante de una escuela de Ali Abdulá Warith, en el corazón de Trípoli.



Algunos electores llevaban las banderas negras, rojas y verdes de la revolución de 2011, mientras las mezquitas de Trípoli lanzaban a todo volumen mensajes diciendo "Alá Akbar" ('Dios es el más grande') y en las calles se oían las bocinas de los coches.



La alegría también era palpable en Bengasi a pesar de los llamamientos de los partidarios de más autonomía a boicotear y sabotear las elecciones.



"Tengo la impresión de que hasta ahora había desperdiciado mi vida, pero ahora mis hijos tendrán una vida mejor. Todo lo que necesitan es un impulso y creo que los nuevos dirigentes darán este impulso", dijo Hueida Abdul Cheikh, una mujer de 47 años que fue una de las primeras en votar.



Periodo de transición



Mustafá Abdeljalil, el presidente del Consejo Nacional de Transición (CNT), el organismo que ejerce el poder y que tendrá que disolverse en cuanto haya una nueva asamblea, votó en su ciudad de Baida, en el este de Libia, y dijo que la situación era "excelente".



Con 3.702 candidatos y más de 100 partidos en liza, es difícil hacer un pronóstico pero destacan tres formaciones políticas.



Dos de ellas son islamistas: el Partido de la Justicia y de la Construcción (PJC, una rama de los Hermanos Musulmanes), y el Al Watan, del polémico ex jefe militar de Trípoli, Abdelhakim Belhaj.



El tercer grupo destacado es el de los liberales, reunidos en una coalición lanzada por Mahmud Jibril, el ex primer ministro del CNT durante la revuelta contra Gadafi.



La semana previa a las elecciones estuvo marcada por las tensiones en el este, que el viernes provocó la muerte de un funcionario de la comisión electoral cuando dispararon con un arma ligera contra el helicóptero en el que viajaba, en el sur de Bengasi.



Los partidarios de la autonomía también obligaron a detener la actividad de varios pozos petroleros de la zona.



Estos grupos rechazan la repartición de los escaños de la asamblea de transición, que otorgará 100 diputados al oeste, 60 al este y 40 al sur.



"Vamos a seguir manifestándonos hasta el sábado por la noche. Si las autoridades no cambian la repartición de los escaños pensaremos en tomar nuevas medidas", dijo uno de los líderes del movimiento, Ibrahim Al Jadhran.



Para intentar calmar a los militantes del este, el Consejo Nacional de Transición decidió que la futura asamblea no podrá designar a los miembros del comité encargado de redactar la futura Constitución.



La composición de este comité, con 20 representantes para cada una de las tres regiones, se decidirá mediante nuevas elecciones.



Pero antes el Congreso General Nacional que salga de las elecciones tendrá que elegir un nuevo gobierno y asumir el poder durante el periodo de transición en sustitución del CNT.AFP