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sábado, 29 de diciembre de 2012

Benedicto XVI le asegura a los jóvenes: “Dios no deja a nadie solo ni aislado”


EFE).- El papa Benedicto XVI dijo hoy que “el mal y el sufrimiento de los inocentes” pueden despertar “dudas” en la fe, pero estas no convierten a alguien en un “no creyente” y que en esta situación Dios no deja a nadie “sólo ni aislado”.
Benedicto XVI ofreció este mensaje en el discurso dirigido a 40.000 peregrinos que acudieron al encuentro de oración en la plaza de San Pedro del Vaticano, con motivo del 35 Encuentro Europeo de Jóvenes, convocado por la comunidad de Taizé, que este año se celebra en Roma y que se prolongará hasta el próximo 2 de enero.
Durante su discurso, el papa quiso asegurar también “el compromiso irrevocable de la Iglesia católica a continuar la búsqueda de vías de reconciliación para lograr la unidad visiblede todos los cristianos”.
Al mismo tiempo aseguró que “Dios no les deja solos ni aislados”, sino que brinda “el júbilo y el consuelo de la comunión de la Iglesia” cuando, ante “el sufrimiento de los inocentes”, surgen “dudas y turbación” que pueden hacer “el sí a Cristo difícil”.“En el año que comienza, nosotros nos porponemos a liberar las fuentes de la confianza en Dios para vivirlas en el día a día”, dijo el pontífice a los jóvenes presentes en la plaza de San Pedro en esta nueva etapa del llamado“peregrinaje de la confianza en la Tierra”, promovido por la comunidad de Taizé desde hace varios decenios.
“Cristo desea recibir de cada uno de ustedes una respuesta que venga de su libertad profunda, no de la obligación ni el miedo”, agregó el papa, que se dirigió a los jóvenes en italiano, francés, inglés, alemán y polaco.

El pontífice recordó que se trata de la cuarta ocasión que esta reunión se celebra en Roma y evocó las palabras de su predecesor, Juan Pablo II, quien en la anterior edición celebrada en la capital italiana aseguró: “el papa se siente profundamente comprometido con ustedes en este peregrinaje de confianza en la Tierra… También yo he sido llamado a ser un peregrino de confianza en nombre de Dios”.Asimismo, señaló: “Volviendo a sus casas, a sus respectivos países, los invito a descubrir que Dios nos hace corresponsables de su Iglesia, en toda la variedad de las vocaciones. Esta comunión que es el cuerpo de Cristo nos necesita y ustedes tienen en ella su lugar”, aseveró.
Los participantes son acogidos por comunidades y familias durante su estancia.
La comunidad de Taizé, que fue fundada en la década de los cuarenta en la homónima aldea francesa, promueve el ecumenismo y es centro de encuentro de jóvenes de diversas confesiones cristianas.
En ediciones anteriores, sus encuentros anuales reunieron a miles de participantes en ciudades como Berlín, Bruselas, Ginebra, Zagreb, Milán, Lisboa, Hamburgo, Budapest y París.