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jueves, 13 de octubre de 2011

Steve Jobs es descrito como un adolescente romántico en “Rolling Stone”

(AP) — Muchas personas conocen al cofundador de Apple Steve Jobs como un exigente visionario de la tecnología.

Pocas lo conocen como un romántico, un poeta o disfrazado de un personaje de “Alicia en el país de las maravillas” en un centro comercial de California.

Estas últimas características ayudan a construir el retrato de Jobs que hace su primera novia seria, Chrisann Brennan, en un artículo de la revista “Rolling Stone” que sus editores compartieron en exclusiva con The Associated Press antes de que la publicación salga el viernes a los puntos de venta.

Brennan y Jobs se conocieron en 1972 en la escuela secundaria Homestead de Cupertino, cuando él estaba en el último año y ella unos cursos más abajo. En el artículo, ella cuenta sus aventuras con un Jobs de 17 años ese verano: desde mudarse juntos a una cabaña, hasta cobrar por interpretar personajes de “Alicia” en un centro comercial.

Jobs murió el 5 de octubre, a los 56 años, después de luchar durante años contra un cáncer pancreático. Tras tomar su tercera licencia médica de Apple Inc. en enero, dimitió como director general en agosto, pero siguió vinculado a la empresa como presidente. Su muerte se produjo un día después de que Apple dio a conocer el nuevo iPhone, el 4S, que saldrá a la venta el viernes.

La intermitente relación de Brennan con Jobs duró hasta el nacimiento de la hija de la pareja, Lisa Brennan-Jobs, en 1978.

Ella dijo que decidieron vivir juntos ese primer verano. Ella trató de conseguir una habitación para ellos en una cabaña de Cupertino, pero fue rechazada por el hombre que rentaba el lugar, quien dijo que no había espacio para una pareja. De alguna manera, Steve logró convencerlo de cambiar de opinión.

“Esto me alertó sobre algo extraordinario en él”, escribe en el ensayo de “Rolling Stone”. “Este tipo podría hacer que las cosas funcionaran. Y por la forma en que se había hecho cargo de la situación, yo sabía que él también lo sabía”.

En ese momento, según Brennan, Jobs “era casi 100% romántico”.

“El decía que éramos parte de una asociación de poetas y visionarios que él llamó ‘el grupo del trigal’ y decía que estábamos mirando juntos por una ventana, junto con los demás, observando el mundo entero”, escribió. “Yo no sabía de lo que estaba hablando, pero quería con todo mi corazón ver ese panorama”.

Brennan también relata cómo Jobs —que colgó un afiche de Bob Dylan sobre su cama— se quedaba despierto hasta tarde para escribir poemas en su máquina de escribir eléctrica, o a menudo para reescribir las canciones de Dylan.

En ese momento, a Brennan no le impresionaba, y veía el resultado como “un montón de canciones de Bob Dylan con pocos cambios”.

“Sólo ahora puedo ver lo que estaba tratando de hacer. Era un solitario y no hablaba mucho, y creo que utilizaba las canciones de Dylan para que el mundo tuviera sentido”, escribió.

Brennan también relata detalles más tontos, cómo cuando ella, Jobs, un compañero de cuarto llamado Al y Steve Wozniak (quien después sería el cofundador de Apple junto a Jobs) interpretaron personajes de “Alicia” en un centro comercial en la cercana Santa Clara. Brennan tenía el papel de Alicia, mientras que Al, Jobs y Wozniak se turnaban para disfrazarse del sombrerero loco y el conejo blanco con unas cabezas gigantes que eran increíblemente calurosas por el clima veraniego y el averiado aire acondicionado del centro comercial.

Brennan escribió que Al, Wozniak y Jobs “apenas podían soportar 10 minutos disfrazados, por lo que corrían a los vestuarios para intercambiar cabezas y tomar agua cada 10 minutos. Era doloroso y divertido verlo”.

No todos los recuerdos de Brennan son amables. En el ensayo de “Rolling Stone”, se refiere al “imbécil despótico en que Steve se convertía con demasiada frecuencia a medida que se encumbraba para enfrentarse al mundo“. Durante dos años, Jobs negó ser el padre de Lisa, la niña que tuvo con Brennan en 1978.

El artículo de Brennan saldrá publicado en “Rolling Stone” junto a una nota de portada de Jeff Goodell, un ex empleado de Apple en su primera etapa que ha escrito acerca de la compañía durante los últimos 17 años. En su artículo, Goodell describe la inteligencia para los negocios de Jobs, así como la “personalidad abrasiva” y la “brutalidad sin arrepentimientos” que experimentaron aquellos que trabajaron intensamente con él.