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miércoles, 10 de julio de 2013

José Guerra: “La inflación golpea a los más pobres”

“Las cifras de inflación de junio de 4,7% durante julio reflejan el fracaso de la política económica, especialmente la de los controles de precios y de cambio”, así lo expresó el coordinador del área económica de la Unidad, José Guerra, al tiempo que afirmó que ambos controles están agotados y son incapaces de contener las presiones inflacionarias de la economía. 

“Con una tasa de inflación de 4,7% en junio de 2013, que traduce en un alza de precios de 39,6% anual, es claro que el poder adquisitivo de los salarios va a disminuir en 2013. Sin dudas que el aumento salarial decretado por el gobierno y pagado en dos partes es absolutamente insuficiente para compensar a los trabajadores por el alto costo de los bienes y servicios que consumen quienes viven de una salario, pensión o jubilación”, señaló. 

Guerra resaltó que la  inflación en el renglón alimentos experimentó un aumento de 57,4%, y precisó que los estratos más pobres de la población, aquellos que devengan hasta dos salarios mínimos, dedican más de 40% de su ingreso a la compra de alimentos. “A quien más afecta la inflación es a los pobres”, sentenció. 

Apuntó que dicha afirmación es corroborada por  las cifras del BCV, que indican que el estrato I de la población sufrió una inflación de 42,7% entre junio de 2013 y junio de 2012, muy superior al promedio nacional, el cual se ubicó en 39,6%. Ello sugiere que la inflación está diluyendo el salario de los sectores más pobres de la población. Algo similar a lo que sucede con los pensionados y jubilados, que al devengar salario mínimo, han visto contraerse su poder adquisitivo. 

“Con el anuncio del nuevo esquema de asignación de divisas, SICAD, es de esperar una nueva devaluación de más del 100,0% lo que sin dudas potenciará todavía más la inflación”, agregó el economista. 

Ante el marcado fracaso de la política económica que ha seguido el gobierno, el representante de la Unidad aseguró que  hace falta una nueva política que se centre en la disminución de la tasa de inflación, para de esta manera preservar el poder de compra de los salarios, pensiones y jubilaciones. 

“Hay que evitar que el gobierno siga usando la devaluación como instrumento de financiamiento del déficit fiscal al tiempo que frene la creación de dinero sin respaldo por parta del BCV, todo ello acompañado de estímulos sostenido a la producción nacional”, finalizó Guerra