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viernes, 17 de junio de 2011

La corrupción desangra China

Funcionarios chinos corruptos sacaron del país más de 70.000 millones de euros procedentes de desfalcos u obtenidos ilegalmente en un periodo de 15 años, según un informe del Banco Central de China al que tuvo acceso el diario Financial Times.

Alrededor de 17.000 miembros del Partido Comunista, policías, funcionarios judiciales y ejecutivos de las empresas estatales abandonaron el país entre mediados de los años 1990 y 2008, según el informe. Los funcionarios de mayor rango que lograron fugarse con grandes cantidades de dinero lo hicieron sobre todo hacia Estados Unidos, Canadá, Australia y Holanda. Aquellos que no pudieron obtener visados para países occidentales a menudo optaron por quedarse en los pequeños Estados del este de Europa, América Latina y África, mientras esperaban la oportunidad de trasladarse a su destino final. Funcionarios de menor rango prefirieron en cambio a escapar a países limítrofes, según asegura el mismo informe.

El estudio, registrado con el sello de "material interno, almacenar con cuidado" y redactado en junio de 2008, fue publicado brevemente en la web de la oficina de lucha contra el blanqueo de dinero del banco central esta semana. La oficina retiró el informe de Internet después de que su contenido empezara a causar reacciones de protesta, señala el periódico británico.

En un estribillo repetido frecuentemente por los altos cargos chinos, el informe advierte que la corrupción rampante representa una amenaza para el Gobierno del Partido Comunista chino.

El estudio también proporciona interesantes detalles de las maneras con las que los funcionarios corruptos canalizan el dinero hacia el exterior. Por ejemplo, era habitual utilizar casinos en el extranjero para el lavado de dinero, en connivencia con los operadores de casa de juegos de azar, según se afirma en el mismo informe.

Muchos funcionarios han traspasado las fronteras con grandes cantidades de dinero en efectivo o han realizado transferencias de dinero a sus familiares, amantes y compinches en otros países. Otros han utilizado las tarjetas de crédito para comprar grandes cantidades de productos de lujo en el extranjero.

Los controles chinos sobre los flujos de capital imponen que los ciudadanos no puedan superar un límite de remesas anuales de más de 50.000 dólares (35.000 euros).

Los sectores más afectados por la corrupción son las grandes empresas estatales, especialmente en las áreas de construcción y transporte; y también las agencias de inversión y comercio oficiales.

EL PAIS