Lo Último

.

.

miércoles, 14 de diciembre de 2011

Shrilk: un material tan fuerte como el aluminio que imita la cutícula de los insectos


Un nuevo material que imita la fuerza, resistencia y versatilidad de una sustancia de la naturaleza, la cutícula de los insectos, fue desarrollado por investigadores del Instituto Wyss de Ingeniería Inspirada Biológicamente en la Universidad de Harvard.

Este material llamado Shrilk, de muy bajo costo, además es biodegradable y biocompatible, podría reemplazar en un futuro a los plásticos en productos de consumo y ser utilizado de forma confiable en procedimientos médicos, según los científicos.

La cutícula de los insectos está preparada para el reto de proporcionar protección sin añadir peso o volumen, tal como es el caso de la cutícula presente en el exoesqueleto rígido en una mosca o un saltamontes. Este avance de la ciencia, ha demostrado que es tan ligera que no inhibe el vuelo y muy delgada, que permite una flexibilidad mayor. Dentro de las características también destacan su capacidad para variar de estado rígido a elástico.

Capas de quitina, un polímero de polisacárido y proteínas organizados en una estructura laminar como la madera, componen la cutícula de los insectos, que mediante interacciones mecánicas y químicas, hacen de la cutícula un material único.

Shrilk, llamado así por su composición de de proteínas fibroína de seda y de la quitina, comúnmente presente en las conchas de los camarones, fue creado a través de estas complejas interacciones, dando como resultado este diseño laminar único.

Esta creación de la ciencia, es similar en resistencia y dureza a una aleación de aluminio, pero con solo la mitad de peso. es fácil de moldear en formas complejas, tales como tubos. Al controlar el contenido de agua en el proceso de fabricación, los investigadores fueron capaces incluso variar su rigidez, de elástico a rígido.

Los atributos de este material tienen múltiples usos, entre ellos podría ser una alternativa económica y ambientalmente segura del plástico. Shrilk podría ser utilizado para hacer bolsas de basura, envases, y pañales que se degraden rápidamente. Además, podría ser utilizado para suturar heridas que llevan grandes cargas, como en la reparación de una hernia.

El material “tiene el potencial para ser una solución a algunos de los problemas más críticos de hoy en día para el medio ambiente y un paso adelante hacia importantes avances médicos”, según afirmaron los creadores.
Con información de ABC de España