Lo Último

.

.

miércoles, 14 de diciembre de 2011

La defensa de “Carlos” critica las maniobras dilatorias de Francia


(EFE).- La defensa del terrorista venezolano Ilich Ramírez Sánchez, “Carlos”, denunció hoy maniobras de la Justicia y de las autoridades francesas durante años contra su cliente, dirigidas en especial a retrasar su transferencia a Venezuela, lo que a su parecer es inevitable.

El abogado de la defensa, Francis Vuillemin, se quejó sobre todo de la multiplicación de procedimientos para aplazar el proceso contra “Carlos”, hasta casi 30 años después de que ocurrieran los hechos juzgados, para retrasar al máximo “el momento en que inevitablemente será transferido a Venezuela”.

Vuillemin, en su alegato ante el Tribunal de lo Criminal de París, aludía así al hecho de que una vez que haya sentencias definitivas en todas las causas pendientes contra Ramírez Sánchez en Francia, éste podría solicitar su transferencia a Venezuela para cumplir las penas allí.

A ese respecto, el abogado criticó la actitud del juez instructor, Jean-Louis Bruguière, que se encargó de este caso desde 1991, y le reprochó entre otras cosas su “rechazo sistemático” a entregar el sumario al acusado durante ese tiempo.

El letrado puso el acento en que la Justicia francesa, desde el encarcelamiento del venezolano en Francia, en 1994, tras ser capturado en Sudán en una operación de los servicios secretos, se ha empecinado en “considerar legal el secuestro”.

El abogado de la defensa también hizo hincapié en la “fiabilidad cero” del grueso de las pruebas presentadas contra su cliente en este proceso, en que se le juzga por cuatro atentados cometidos en Francia en 1982 y 1983 que causaron once muertos y más de un centenar de heridos.

En especial de los documentos de los servicios secretos de varios países del antiguo bloque soviético (Hungría, República Democrática Alemana y Rumanía) incorporados al sumario, y que según su análisis fueron “recortados” y “manipulados”.


Puso el acento en que las cuatro acciones mortales objeto de este juicio, iniciado el pasado 7 de noviembre, “se enmarcaban en una larga lista de atentados en los años 80″ y en que los elementos inculpatorios son dudosos, como una carta enviada por Ramírez Sánchez al ministro francés de Interior de la época, Gaston Deferre, que oficialmente se ha extraviado de los archivos de Francia.

Vuillemin había iniciado su discurso rindiendo homenaje al que ha sido cliente suyo desde hace trece años, al que calificó de “hermano de armas para la historia” y “heredero” del libertador Simón Bolivar.

Ramírez Sánchez se mantuvo bastante distendido durante la intervención de Vuillemin: bromeó a menudo con sus otros abogados, le escribió una dedicatoria a uno de ellos en un libro biográfico y habló con su mujer, la también letrada Isabelle Coutant-Peyre, con la que intercambió frecuentes gestos de cariño.

A diferencia de lo que había anunciado ayer Coutant-Peyre, no apareció en el tribunal la abogada que decía esperar enviada desde Caracas por el Gobierno de Venezuela, Milagros Irureta Ortiz, para materializar el apoyo que durante todo el proceso han reclamado a las autoridades venezolanas.

Vuillemin explicó a Efe que la representante de Venezuela no había salido ayer de Caracas y que “tal vez” vendrá mañana, que podría ser el último día del juicio, si no se prolonga hasta el viernes.

Ayer, la Fiscalía pidió para “Carlos” cadena perpetua y un periodo mínimo de 18 años antes de que pueda solicitar cualquier beneficio carcelario, la máxima pena para los delitos por los que está imputado.

El terrorista venezolano purga en Francia otra condena de cadena perpetua dictada contra él en 1997 por matar a tiros en París en 1975 a dos agentes secretos franceses y a un informador