Lo Último

.

.

viernes, 1 de julio de 2011

A ULTIMA HORA 1 DE JULIO

 Si Chávez no pudiese seguir: los posibles sucesores


BBC Mundo

"Me mantengo al mando", dijo el presidente venezolano Hugo Chávez en el discurso en el que, desde Cuba, clic anunció que sufre cáncer.

Pero pese a la insistencia del propio mandatario, y ante la revelación de que tiene una enfermedad grave (aunque no dio detalles de hasta qué punto), resulta inevitable preguntarse qué pasaría si no pudiera continuar con su labor.

El oficialismo insiste en que Chávez de hecho sigue gobernando desde Cuba mientras la oposición, que cuestiona que se pueda hacer esa labor fuera de Caracas, presiona para que asuma el poder el vicepresidente, Elías Jaua.

La constitución señala al vicepresidente como sucesor, pero su nombramiento está en manos del primer mandatario, lo que haría posible que fuese cambiado en caso de darse una sucesión interina.

Es por eso que, más allá del propio Jaua, también suenan nombres como el del ministro del Interior, Tareck el Aissami y el diputado Diosdado Cabello, así como los del canciller Nicolás Maduro y el propio hermano del mandatario, Adán Chávez, entre otros.

Lo que dice la constitución

La ausencia del presidente está prevista en la constitución venezolana en dos figuras: la "falta absoluta" y la "falta temporal".

La falta temporal –hasta 90 días ampliables por otros 90– llevaría al poder al vicepresidente durante esa licencia temporal del primer mandatario.

La falta absoluta del presidente –para casos como el fallecimiento, el abandono del cargo o la incapacidad médica permanente– desembocaría en elecciones, excepto si ocurre en los dos últimos años del periodo presidencial, situación en la cual el vicepresidente completaría dicho periodo.

Por lo que se entiende que, en este caso, si se diera una falta absoluta del presidente Chávez, lo reemplazaría el vicepresidente hasta las elecciones presidenciales programadas para el 2012.

La clave en ambos casos está en que, para ser declaradas, las ausencias absolutas o temporales requieren el visto bueno de la Asamblea Nacional, controlada por el oficialismo, y donde sería improbable una resolución contraria a la voluntad del presidente.

Pero otra clave importante es que, en el caso venezolano, el vicepresidente lo elige el propio jefe de Estado, y, por consiguiente, podría cambiarlo antes de que se proceda con un eventual proceso de sucesión.

Precisamente esta circunstancia es la que hace que dentro del oficialismo pueda desatarse una carrera para posicionarse ante un hipotético vacío de poder.

Como apunta el corresponsal de BBC Mundo en Caracas, Juan Paullier, "la forma en que gobierna Chávez propicia que no surjan alternativas o figuras de potenciales sucesores".

Así es que "todos se fijan en el círculo íntimo del presidente, en concreto, quienes han tenido acceso a él en Cuba", apunta el corresponsal.

Un factor adicional que la constitución venezolana introduce en esta discusión es el que presenta el artículo 238 de la misma, que dispone que el vicepresidente "no podrá tener ningún parentesco de consanguinidad" con el presidente.

Con esto, a pesar de ser mencionado en los medios como uno de los eventuales contendores al sillón presidencial, Adán Chávez, en principio no podría acceder a la sucesión mientras su hermano siga en el poder. Su única opción sería ganar las elecciones que están previstas para 2012.

¿Quién es el vicepresidente?

Más allá de las especulaciones sobre su eventual reemplazo, Elías Jaua ocupa en este momento la posición que supliría una falta temporal o absoluta del primer mandatario.

Desde que Chávez está en Cuba, este sociólogo nacido en 1969, ha adquirido mayor visibilidad pública.

Antes de ocupar la vicepresidencia fue ministro de Agricultura, Economía Popular y secretario de la Presidencia.

Considerado uno de los colaboradores más cercanos de Chávez, participó en la fundación del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV), el partido de gobierno.

También fue uno de los redactores de la actual constitución, con la que se fundó la República Bolivariana y es uno de los hitos del proceso con el que Chávez busca instaurar el "Socialismo del siglo XXI".

Desde que el cargo de la vicepresidencia fue reinstaurado en 1999, han pasado ya por ahí siete personas. Lo que lleva a muchos a señalar que Jaua no tiene garantizado que, ante una ausencia de Chávez, él fuese el sucesor.

De momento, numerosos voceros gubernamentales, empezando por el mismo vicepresidente, descartan de plano que exista pugna de poder alguna en previsión a una eventual salida de Chávez y en cambio insisten en su lealtad absoluta al presidente.

Como destaca nuestro corresponsal, al final de la cadena televisiva en que la Chávez anunció que padece cáncer, "apareció todo el Consejo de Ministros con Jaua a la cabeza pidiendo unidad y disciplina".